Hola, amigos, ha llegado el momento de sincerarme.
Hola, Patch, sincérate que hace mucho que no nos reímos de ti contigo.
El caso es que soy madre primeriza
y madre caprichosa, y
hay muchas cosas que veo en las tiendas de bebés que se me antojan. Últimamente me ha dado por los carritos y constantemente me pregunto si la heredera irá cómoda, o si en mis periplos maternales me sucederá alguna situación para la que no estaré preparada. Y es que las marcas piensan en todo:
1. ¿Y si de pronto
me dan ganas de tomarme un frapuccino, voy con el carrito y claro, conducir el carrito con una mano es de working class y necesito posarlo en algún lado?
Pues resulta que existen los
portavasos, para que puedas ir paseando a tu prole mientras te refrescas. Bonus track! Este artilugio es de las
sillas Stokke y puedes ajustar el manillar a la altura que más te convenga, por lo que si lo pones bien puedes ir bebiendo y conduciendo a la vez. ¡Todo son ventajas!
2. ¿Y si
además del frapuccino me quiero comerme unos altramuces que saben muy ricos junto con la vainilla?
¡Ningún problema! En esta
bandeja para snacks de Bugaboo tienes un hueco para tu vaso y otro para guardar los altramuces. La
bandeja es giratoria para que no estorbe a tu prole cuando se sube y se baja y además se puede meter en el lavavajillas, ¿acaso no es
un gran sacacuartos el deseo de toda madre hecho realidad?
2. ¿Y
si me persiguen los paparazzi intentando captar una imagen exclusiva de la heredera sin pagarme derechos de autor?
Pues nada mejor que este
burka para carritos parasol que
protegerá a tu bambino de cualquier atisbo de relacionarse con el exterior. Este es de
Bugaboo y lo hay en muchos colores, para que tu cuqueidad no disminuya mientras lo usas.
También vale para bebés feos.
4. ¿Qué padre no se ha sentido tentado a usar el
carrito de su bebé como carro de la compra? Pero lo cierto es que los que llevan una barra horizontal son más difíciles de usar para colgar cosas ya que las bolsas están mal hechas y se empeñan en tener las asas cerradas sobre sí mismas?
Este
gancho tan apañado conseguirá multiplicar la
capacidad portadora de vuestro carrito. Eso sí, recordad que si ponéis más peso detrás de lo que pesa vuestro bambino podéis acabar con el invento volcado
y el niño con la fontanela por el suelo.
5. Y si
tengo dos hijos pero odio al mayor, ¿cuál es la manera más fácil de librarme de él usando mi carrito?
¡También hay un complemento para eso! Este bonito
patinete, que lo venden casi todas las marcas, conseguirá, solo
dándole instrucciones al primogénito de que se suba, que te libres de él muy rápidamente, basta con confiar en su equilibrio. ¡Basta ya de sufrir los incesantes por qués! ¡Quédate solo con tu hijo más bebé y más mono!
No apto para mamás bracicortas como yo.
Bonus track: ¿Y si quiero
llevar a mi hijo en el carrito de la compra pero me da mega asco porque la lechuga que hay en su fondo no tiene buena pinta y a saber los gérmenes que anidarán el él.
¡Sheldon Cooper, este
cubrecarritos de la compra es para ti!